El anuncio publicado en un portal de vivienda recibe 22 ofertas en una hora

Decir que el problema de la vivienda en la isla de Ibiza es desesperante, o que es más fácil encontrar trabajo que encontrar casa, ya casi no significa nada. Si ya es difícil sobrevivir en la isla con el sueldo de un policía o de un médico, muchos de los cuales se ven obligados a compartir piso, qué decir ya de los trabajadores de temporada.

A estas alturas de la primavera muchos ya han renunciado a su puesto de trabajo ante la imposibilidad de encontrar una vivienda. En las entrevistas ya no se miran las capacidades del candidato sino sus posibilidades de alojamiento, lo que ha llevado a algunas empresas a adquirir inmuebles en los que alojar a sus empleados, a los que acaba convirtiendo también en inquilinos.

Buscar alquileres de piso o habitaciones en la isla a través de internet puede llevar a una tienda de campaña, a una caravana, a un balcón o a una furgoneta equipada con colchoneta y camping gas en un aparcamiento. Pero también a ofertas como la que aparecía hoy mismo en un portal de internet, y de la que se hacía eco IB3 TV, de una habitación en un piso en la zona de Platja d’en Bossa, una de las principales zonas de ocio del turismo de lujo: “Serian 150/mes más una relación íntima semanal con propietario, con una fianza de 3 meses, gracias”. En solo una hora el anuncio recibió 22 correos electrónicos de posibles candidatos.

A veces las condiciones de la oferta, según denuncian desde la plataforma de defensa de los alquileres de Ibiza, no se produce hasta que el inquilino llega a la vivienda. Sin embargo la de hoy no es la única que puede encontrarse en estos momentos en internet, ni tampoco son nuevas en la isla. Ya en 2013, cuando la situación todavía no alcanzaba las cifras actuales de 1.500 euros de media por un piso dos habitaciones, y más de 500 por una cama en piso compartido, se podían leer en los portales de internet estas ofertas: “Alquilo piso en el centro de Ibiza a cambio de sexo. Respeto ante todo. Se pactarían los términos entre los dos”.

Algunas ofertas han sido denunciadas públicamente, y después retiradas por los portales de vivienda, como las de las furgonetas, al tratarse de espacios sin cédula de habitabilidad.