El pequeño Nicolás se libra de ser condenado después de pedir perdón al Centro Nacional de Inteligencia y a la Policía Nacional. «Lo último que quisiera hacer es injuriar a los organismos españoles. No tengo problema en retractarme», dijo durante el juicio el joven. El Juzgado de lo Penal número 16 de Madrid le ha absuelto por sus disculpas después de que la Abogacía del Estado, en su alegato final, exigiera respeto al trabajo que realiza la Policía Nacional y los servicios secretos españoles.

Según la sentencia firmada este 11 de mayo, a la que ha tenido acceso Europa Press, el titular del Juzgado absuelve al pequeño Nicolás al hacer ver que no consta que los funcionarios de la Policía directamente afectados por sus declaraciones se hayan personado en las actuaciones para ejercer la acción particular, ni que haya sido sostenida por el Ministerio Fiscal, que recogió únicamente las que se atribuían al CNI.

 El juez recuerda que el CNI no figura entre los sujetos pasivos que describen los artículos 504.2, 205, 206 y 211 del Código Penal por los que se ha sostenido la acusación. De ahí que concluya que la conducta del acusado «no supera el umbral de tipicidad establecido en dichos preceptos, por lo que procede su absolución sin resultar, por tanto, preciso analizar la concurrencia en el presente caso de los demás elementos de estos delitos».

Se trata de la segunda ocasión que se celebra un juicio con sentencia por las calumnias del pequeño Nicolás a las Fuerzas de Seguridad en las entrevistas de hace cuatro años, una de ellas al diario El Mundo y otra en un programa de Telecinco, en las que afirmó que su teléfono había sido pinchado de forma ilegal, al igual que le pasaba a otros españoles, todo ello sin las garantías legales exigidas por la Ley.

La acusación pedía que Francisco Nicolás fuera condenado por delitos de calumnias cometidas con publicidad y de injurias a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado después de que la Audiencia Provincial ordenara repetir el juicio de 2016 en el que se le multó con 4.330 euros por sus afirmaciones en sendas entrevistas.

Perdón ante el tribunal

Francisco Nicolás se acogió a su derecho a no declarar, alegando que así se lo recomendaba su médico. Pero tras escuchar el contundente alegado del letrado de la Abogacía del Estado en defensa del trabajo de las instituciones españolas, el acusado agachó la cabeza y pidió perdón si alguna vez ha podido injuriar a algún organismo del Estado.

«Vengo de familia militar por parte de madre, y de rangos muy superiores en el Ministerio de Defensa. Me han inculcado el respeto a las instituciones y si alguna vez he dicho algo que haya podido injurias pido perdón y me retracto. Lo último que quisiera hacer es injuriar a los organismos españoles. No tengo problema en retractarme», dijo Francisco Nicolás.

En la primera sesión del juicio celebrada el pasado 31 de enero la defensa del joven presentó un informe en el que alegaba trastornos mentales para reclamar su inimputabilidad ante la Justicia. Los peritos de la Clínica Forense de los juzgados de Plaza de Castilla determinaron después que sufre un trastorno mixto de personalidad narcisista de carácter grave, algo que a su juicio distorsiona la realidad y su capacidad de comprender los hechos que realiza.

«Tiene una percepción de la realidad distorsionada. La circunstancias y las personas que le rodeaban entonces agravaban ese trastorno. Su capacidad de valorar la realidad está muy limitada», afirmó uno de los médicos forenses, quien insistió en que tiene una necesidad «muy importante» de creerse más de lo que es.

A pesar de la pericial, la fiscal mantuvo su petición de multa de 5.400 euros al considerar que era consciente del delito que realizaba con las afirmaciones acerca de que el CNI pincha ilegalmente el teléfono a los españoles. A su juicio, el trastorno que sufre no le exime de responsabilidad penal. Por ello, reclamó una sentencia condenatoria.