La robótica está llamada a entrar de lleno en nuestras vidas, más pronto que tarde. Y su presencia no va a limitarse a los trabajos manuales del sector servicios o a los cuidados. Los robots, como bien muestra el vídeo de arriba, también podrían ser el futuro de la enseñanza en las escuelas.

El experimento se está llevando a cabo en escuelas de primaria de Tampere, una localidad situada al sur de Finlandia y a unos 170 kilómetros al norte de Helsinki. Se trata de la tercera ciudad finlandesa en cuanto a número de habitantes, pero seguramente sea de la primera en términos de investigación y tecnología.

Lo que está ocurriendo en Támpere es una prueba piloto. El robot utilizado se llama Elias. Es un robot divertido y pensado para interactuar con niños pequeños. Elias ha sido programado para enseñar a los pequeños diferentes idiomas. Según sus creadores, el robot domina y es capaz de enseñar hasta 23 lenguas.

Según la profesora Riika Kurlunsaka, este tipo de tecnologías aplicadas a la enseñanza son un avance importante, aunque van a demandar un cambio de marcos mentales importantes para no caer en prejuicios de todo tipo. Otra de las docentes involucradas en esta experiencia piloto recalca lo interesante que resulta poder contar con una presencia de apoyo como Elías: “Va a ayudar mucho a los niños porque podrá dar voz a todos esos niños que no preguntan por encontrarse asustados o por simplemente no ser capaces de vencer una gran timidez. El robot Elías no se ríe cuando uno de ellos comete un error sino que se muestra comprensivo. Tampoco se cansa de repetir una y mil veces la misma palabra”.

El experimento está siendo, de momento, un éxito. El robot llama la atención de los más pequeños, que no tienen reparos en lanzarse a trabajar con su amigo cibernético. Nos asalta la duda de si algún día las profesoras que ahora hablan bien de Elias como herramienta podrán llegar a ser sustituidas también por robots. ¿Los verán entonces con el mismo entusiasmo?