La guardia civil de A Coruña está investigando en estos momentos a una panadería de la ciudad que al parecer usaba las barras de pan para ocultar la droga y enviarla sin levantar sospecha. El caso ha sido abierto después de que un joven de 24 años se encontrara 3 bolsitas de supuesta cocaína en el interior de una barra. El muchacho no dudó en acudir a la comisaria de la Guardia Civil a denunciar lo ocurrido.

El dueño de la panadería no tiene antecedentes por trafico de estupefacientes, pero siempre ha estado en el punto de mira de las autoridades, ya que es un negocio muy sencillo con apenas clientes y el propietario goza de una gran mansión y varios vehículos de alta gama. El abogado del acusado asegura que desconocen la procedencia de esa barra de pan y defiende que su cliente también se dedica en sus ratos libres al “negocio de la harina” y que por eso le va muy bien.

El denunciante que se hace llamar El Toto, es muy conocido en la ciudad por las fiestas que se pega de viernes a domingo sin dormir, su coche todo cani, los tatuajes talegueros que abarrotan su cuerpo escombro y las infinitas novias que luce de copiloto. Los agentes no entienden del todo que este muchacho haya decidido denunciar en lugar de meterse los 3 gramos por la nariz, así que no descartan la hipótesis que sea una venganza contra el que era su camello, el panadero.

El joven asegura que se droga habitualmente pero que esta vez solo quería una sencilla barra de pan para prepararse un bocadillo de mortadela con aceitunas (El 80% de su alimentación según nos dice), asegura no tener ninguna relación con el propietario de la panadería y que la denuncia es por el bien de los ciudadanos. El caso sigue abierto y no les mantendremos informados.

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