Un vídeo que se ha viralizado en redes sociales despertando la indignación de muchos usuarios muestra a un sacerdote golpeando a un bebé ante sus padres. En un primer momento, el cura trata de ser cordial, pero rápidamente empieza a apretarle la boca hasta que le golpea una bofetada. Posteriormente, lo abraza con fuerza impidiendo que el pequeño se suelte hasta que un familiar se lo arrebata de las manos.

Llega a ser mi hijo y le faltan metros a la iglesia para que este tipejo saliera volando después de las dos hostias que le hubiera metido.