La presencia del visón americano en el tramo urbano del Cabe es habitual desde hace años. Mucho menos común es el hecho de ver a uno de estos animales devorando un gato. Hace varios días, un grupo de vecinos de Monforte tuvo ocasión de presenciar esta escena -e incluso de grabarla en vídeo con un teléfono móvil- en el embarcadero del Parque dos Condes. Las imágenes muestran primeramente al visón cebándose en el cadáver del felino sobre el pantalán. Momentos después se ve cómo salta al agua arrastrando el cuerpo del gato y lo introduce en un escondrijo situado en la orilla del río.

Los testigos desconocen si el visón mató al gato o si lo encontró ya muerto y se limitó a carroñearlo. Las dos cosas pueden ser posibles, según opina el biólogo Rafael Romero Suances, profesor de la Universidade de Santiago, quien participó en los planes de control y erradicación del visón americano en el parque nacional Illas Atlánticas. A su juicio, no hay que descartar que el gato muriese al ser atacado por el mustélido, aunque en el vídeo se ve que el primer animal es algo más grande que el segundo. «Los visones son capaces de matar a otros animales de su tamaño e incluso mayores, aunque desde luego los gatos no forman parte de sus presas habituales -explica- y en absoluto es frecuente que ocurra algo así».

 

Hábitos carroñeros

El biólogo apunta que también es posible que el gato muriese por cualquier otra causa y que el visón aprovechase la ocasión para alimentarse con el cadáver. «Todos los carnívoros se comportan con frecuencia como carroñeros y no es algo excepcional que lo haga también un visón, que es un carnívoro como otro cualquiera», señala.

El visón americano, indica además Romero, suele cazar animales de pequeño tamaño y su dieta más habitual está formada por roedores, aves, anfibios, peces y crustáceos. «No tengo referencias de otros casos en los que se los haya visto devorando un gato y este hecho es ciertamente llamativo», señala.

Una especie invasora cuyo impacto ecológico en la zona todavía no se ha evaluado

El posible impacto ecológico de del visón americano (Neovison vison) en el entorno del Cabe y en otras zonas de sur lucense donde se ha detectado su presencia no es fácil de estimar. Rafael Romero señala en los territorios del interior de Galicia no se ha realizado hasta ahora un seguimiento sistemático para evaluar los daños que puede causar este carnívoro invasor en las especies autóctonas más amenazadas.

Allgo que se ha podido comprobar es que entre sus presas se encuentra el desmán de los Pirineos (Galemys pyrenaicus), un pequeño mamífero insectívoro de hábitos semiacuáticos que está clasificado entre las especies vulnerables de la Península Ibérica. En la cuenca del Cabe no está mencionada la presencia de este raro animal, pero sí se ha comprobado que vive en algunas zonas de la sierra de O Courel.

 

En las Illas Atlánticas

 

Donde sí se han realizado estudios sobre los daños causados por el visón americano es el parque de las Illas Atlánticas, en el que su presencia está detectada desde finales del siglo pasado. Los investigadores han podido constatar que causa graves perjuicios a las colonias de aves marinas de la zona -entre las que hay especies raras y amenazadas- devorando sus huevos y polluelos. En cualquier caso, el visón americano está considerado como una especie invasora y dañina y el protocolo que se debe seguir con ella comprende la captura y el sacrificio.

Refugios en las márgenes de los ríos que pueden ser ocasionales o permanentes

El hecho de que el visón avistado en el Parque dos Condes arrastrase el cadáver del gato hasta un hoyo de la margen del río, según Rafael Romero, entra dentro del comportamiento propio de la especie. «Es algo totalmente normal que se lleven el alimento a cualquier lugar más o menos oculto donde puedan consumirlo con tranquilidad», explica. El agujero en el que desapareció con el felino muerto -agrega- puede ser un refugio ocasional o una madriguera estable. «Los visones suelen acondicionar sus madrigueras justo al borde de los ríos y también es habitual que un solo individuo utilice varias a la vez, pero también se pueden servir de cualquier hueco en una única ocasión para comer una presa o para esconderse si se sienten en peligro», indica el biólogo.

En los últimos años se ha podido ver visones americanos moviéndose por el mismo embarcadero y por la vecina laguna del Parque dos Condes. Romero señala a este respecto que tales avistamientos son especialmente frecuentes en verano y que lo más normal es que sean de ejemplares jóvenes o de hembras con crías. «En la época juvenil son más diurnos, mientras que cuando llegan a adultos lo más común es que salgan de noche a buscar alimento y por eso es mucho más difícil verlos», comenta el investigador.