En la ciudad de San Petersburgo, Florida, cerca de Tampa, una mujer entró a un McDonald’s vistiendo sólo una sexy tanga.

Se trataba de Sandra Suarez de 41 años de edad, quien había ofrecido sexo oral a uno de los empleados en el estacionamiento del restaurante, cuando este se negó, Sandra comenzó a azotarse contra los mostradores, derribando todo lo que se le atravesaba para terminar con la cara sobre el bote de helado. Tal vez para refrescarse luego de su ataque.

Tras el incidente, Sandra fue trasladada al Hospital Northside, donde los médicos llegaron a la conclusión de que el ataque no había sido producto del consumo de drogas o alcohol, más bien se debió a su comportamiento errático.

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