Saadiya Saleh, de doce años, produce piedras por lágrimas. Las secreciones naturales son duras como guijarros y crecen debajo de sus párpados. De los ojos caen por sus mejillas pero los médicos aún no conocen el motivo de su crecimiento.

La pequeña Saadiya Saleh tiene 12 años y es natural de Yemen. Su cuerpo produce piedras pequeñas en vez de lágrimas.

Los guijarros son tan duros como auténticas rocas. De los ojos llegan a las mejillas. Los médicos aún trabajan para conocer el motivo real de esta extraña condición.

Los locales solo han comentado que sus lágrimas son fruto de una posesión del diablo. El pequeño pueblo donde habita permanece en alerta ante este acontecimiento