lucrecia ataud

En excelente estado de de salud, Lucrecia, una mujer de 35 años, decidió esperar la muerte dentro de un ataúd en Santa Teresa Carazo, en Nicaragua.

 La mujer dice que un alma perdida le comunicó que su hermana gemela (que murió hace un mes) se reencarnará en su cuerpo. Su hermana falleció el mes pasado, cuando dio a luz a sus gemelos, que también murieron, al parecer por un error médico.
Su familia la apoya en la decisión, más allá de esto, la actitud desencadena inestabilidad emocional en los hijos de esta mujer, al ver a su madre con vida dentro de un ataúd, como si ya no quisiera ser parte de este mundo.
Más allá de que la mujer juró que sólo se levantaría del ataúd el viernes por la mañana, el hecho de tener su cuerpo inmóvil la obligó salir del cajón y estirarse un poco, a pesar de que sigue esperando al alma perdida de su gemela.