Guo Chien, un joven de 26 años, decidió suspender la boda que tenía prevista con su novia después de que esta apareciera vestida como una anciana. ¡Qué malas pulgas!

En ocasiones, lo que está previsto que sea una broma de buen gusto e incluso una sorpresa completamente inesperada acaba con un final triste. No hay situación que mejor resuma la historia de Qing Kao y Guo Chien, dos jóvenes orientales que habían previsto su boda para estos días en la ciudad china de Shenzhen.

Y es que a Quin Kao, esta joven de 26 años, no se le ocurrió otra cosa que pintarse canas y maquillarse como si fuera una anciana de unos 75 años. Lo que prometía ser una boda de amor y felicidad junto al resto de sus amigos se convirtió en una violenta discusión en las calles de Shenzhen.

Envuelto en un mar de dudas y reproches, Guo Chien no decidió otra cosa que reprochar a su pareja si esta era la ceremonia que había soñado para su boda. “Esperaba un acto serio. Quiero que las fotos de boda luzcan como las de cualquier otra pareja”, recoge el diario británico ‘Mirror’.

Chien no dudó en dejar tirada hasta la que entonces era su pareja- ya que no han vuelto a entablar- y regresó a su casa en taxi. Mientras el coche abandonaba el lugar, Kao llorando gritaba a los ‘cuatro vientos’ las siguientes palabras: “¿No me vas a amar cuando sea así? ¿Simplemente me vas a abandonar cuando envejezca?”.

La gente presente en el lugar no dudó en ayudar a la joven, visiblemente triste y con graves problemas de ansiedad. Una vez pasado el ‘mal trago’, la propia Qing Kao explicaba a la prensa local que toda esta situación fue una “prueba de lealtad” para saber si su futuro esposo le sería fiel después de haber estado anteriormente con una gran cantidad de mujeres.