Madison Wren-Campbell, de nueve años, llevó a su madre al borde de la desesperación y la bancarrota. Moya tuvo que vender su casa para pagar la enorme deuda que había acumulado al pagar los gustos caros de su hija ya que la animó a participar en diversos concursos de belleza.
Los armarios de la niña incluían carísimos vestidos hechos a medida por un valor de £ 450 cada uno. Su madre, Moya de 40 años, que es esteticista desembolsó 5000€ al mes en medios de transporte para llevar a su hija a los concursos de belleza en todo el mundo en su intento de convertirla en una famosa modelo.
Ha competido en eventos tales como Mini Miss Reino Unido, Baby Miss Intercontinental y el desfile de Cenicienta. Y ha sido tratada con bronceador de aerosol, uñas de acrílico, pestañas postizas, postizos de cejas, maquillaje y vestidos de alta costura.
La madre al ver que la niña la llevaba a la ruina por sus gustos caros y berrinches varios llamó a la Supernanny inglesa que dijo “Los niños quieren que los padres les enseñen el camino correcto, enseñarles el bien del mal. “Si Moya no está lista para escuchar la verdad, entonces las cosas no cambiarán”.
Sinceramente, me parece una aberración que la gente anime a sus hijas a tratarse con bronceadores de aerosol y demás burradas que hizo esta madre, lo de los vestidos de alta costura no tiene nombre.
Cada persona debe vivir dentro de sus posibilidades y si se tienen hijos enseñarles desde muy pequeños donde están los límites que luego crecen y como esta niña pasan por encima de sus padres.
2 comments
Comentario by Flamerick on febrero 14, 2010 at 4:00 pm
Y para variar no es linda xD
Comentario by Nenetaro on febrero 18, 2010 at 11:05 am
La verdad es que es fea como un cazo si.