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Ha muerto Nelson Mandela, y todos los noticiarios y periódicos hablan de él, o de quién ellos querían que hubiera sido Nelson Mandela. Lejos de ser el tolerante y el magnífico primer presidente negro de Sudáfrica, galardonado con el Premio Nobel de la Paz, los medios y los libros de historia han escondido la nada ejemplar vida del terrorista Nelson Mandela.

Que hasta el año 2008 estuviera en la lista de terroristas de los Estados Unidos parece indicar que algo turbio hubo, o que en su juicio por el que paso 27 años preso, la plataforma Amnistía Internacional no le apoyó, puesto que consideraba su detención y condena justa, a pesar de que a día de hoy no paren de rendirle homenajes.

Nelson Mandela, comenzó su militancia política en el Congreso Nacional Africano (ANC), y la siguió con el Partio Comunista Sudáfricano (SACP), y la continuó con 156 actos de violencia pública que incluían oleadas de atentados con bomba, muchos de ellos en lugares públicos, como el atentado de la estación de ferrocarril de Johannesburgo. Pese a que el presidente Botha ofreció a Mandela la libertad en varias ocasiones si renunciaba a la violencia, su ofrecimiento siempre fue rechazado. Mandela era admirador de Castro o Robert Mugabe, un verdadero brazo de la Moscú soviética en Sudáfrica.

Condenado a 27 años de prisión, al salir, obtuvo el Premio Nobel y fue elegido presidente de Sudáfrica, legalizó el aborto, el juego y la pornografía; además ha hundido la economía del país con ese clima de persecución a los Boers (granjeros blancos), que ha registrado miles de muertes y de exilios forzosos.

En este vídeo tenemos al fallecido, recitando no hace muchos años una canción que llama a matar al blanco. que les aproveche el Nobel de la “Paz”.