La negativa a someterse a la prueba de alcoholemia en España se sanciona con 500 euros y la retirada de seis puntos del carné de conducir. En Estados Unidos, los agentes penalizan más aún este comportamiento y una joven del estado de Texas ha dado buena prueba de ello.

Tara Monroe volvía de un concierto y se negó a soplar en el alcoholímetro. La justicia del estado le quitó el permiso de conducir. ¿Qué hacía ahora para moverse por la ciudad? ¡Necesitaba un coche!

Con el objetivo de no perderse las clases de la carrera que estudia- Ingeniería Industrial- la joven decidió comprar un nuevo ‘coche’… ¡a una niña de 4 años! Sí, se puso en contacto con sus padres y les pagó 60 dólares por un Jeep rosa de la Barbie.

Las redes sociales han alucinado con el peculiar medio de transporte de Monroe, que además asegura que “se compromete con la naturaleza”. “Piensan que soy una inmadura pero no tenía otra alternativa (…) No sé montar en bicicleta y estoy un poco alocada, así que no me importó hace esto, ya que suelo hacerlo todo el tiempo”, explicaba a las redes sociales la joven de 20 años.