“El secreto de nuestra cerveza está en su vagina, así se presenta a sí misma The Order of Yoni un brebaje de cebada recubierto de una imagen de la mujer hipersexualizada, incluso casi pornográfica, del que sus impulsores presumen que está fabricado “empleando una tecnología avanzada del ámbito de microbiología” que utiliza “las bacterias del ácido láctico de la vagina de una mujer extraordinaria”.

La “mujer extraordinaria” a la que se refiere la bebida es la modelo Alexandra Bredlova, a la que la cervecera define como “el tipo de mujer cuyas feromonas notas aún durante una semana después de la cita” y para la que sostienen haber dedicado “mucho tiempo” en su búsqueda. La compañía señala que se trata de la “encarnación de la feminidad, del encanto y de todos los instintos deseados que querríamos crear en la cerveza“.

Una cerveza cuyo impulsor, un equipo de empresarios polacos liderados de por Wojciech Mann, busca sacar adelante a través de una campaña en la web Indiegogo y que ya cuenta con un gran acuerdo para comercializarse en América Latina.

La cerveza se produce en una fábrica del este de Polonia y, aunque el crowdfunding no prospere (lleva recaudados algo menos de 1.000 euros para la producción de 16.600 botellas frente a los 150.000 euros que se pedían originalmente para el proyecto) Mann presume de que el proyecto saldrá adelante gracias al contrato con una importadora de cervezas en México.

“Se pusieron en contacto y hemos llegado a un acuerdo para que nuestra cerveza se distribuya en México, Argentina, Colombia y Brasil“, indica orgulloso. “En los países de América Latina estamos teniendo una respuesta fabulosa y es donde más se demandan nuestros productos“, añade.

P:¿Por qué cree que tiene una mayor demanda en América Latina?

R:Tal vez por la cultura, tal vez por el producto, tal vez por el marketing…

El marketing… un marketing hipersexualizado en el que cada anuncio de la cerveza o bien contiene una imagen erótica de la modelo, ropa íntima de colores llamativos, referencias vaginales o varios de estos elementos de forma conjunta. Los propios textos descriptivos del producto lo asocian con palabras como “fantasías”, “varita mágica”, “mujer caliente”, “esencia de la feminidad”, “una verdadera diosa”, “belleza” o “vagina”.

El objetivo final es evocar sensualidad en el público masculino y que la bebida se haga un huecoen el “sector de lujo”. Una vez que finalice la campaña de crowdfounding, su precio rondará los 10 euros el medio litro, cuenta Mann.

P:¿No han pensado en que alguien podría tildarles de machistas?

R:Entiendo la pregunta pero el nombre y el logo provienen de una religión hindú y se ha hecho todo de un modo muy respetuoso. Además, tenemos un plan de responsabilidad social corporativa para donar parte de los beneficios a la investigación del cáncer del cuello de útero y a la educación de las mujeres en países como Afganistán.

Mientras se produce su desembarco comercial, la empresa busca atraer a otras jóvenes que presenten su imagen y su flora íntima. “Tenemos nuestro propio sistema de reclutamiento, no obstante estamos abiertos a la cooperación, en particular con las supermodelos, actrices, celebridades o estrellas”, señala en el apartado de preguntas frecuentes de su web. “Hemos recibido muchos mails de mujeres que se han ofrecido para formar parte de esta campaña y, aunque ahora sólo tenemos una cerveza, la idea es ir aumentando la producción con cerveza de distintos tipos”, explica Mann.

Cada tipo de cerveza tendrá asociada una modelo distinta que preste su imagen y sus bacterias de ácido láctico para elaborar el jugo de cebada.

“La idea es que para una cerveza rubia haya una modelo rubia y también tenemos pensado sacar una cerveza BDSM“, cuenta Mann.

P:¿Qué una mujer u otra cedan sus bacterias vaginales tiene algún efecto sobre el sabor de la cerveza?

R: Realmente no, porque una vez que se ha extraído el ácido láctico de la vagina de una modelo, éste se replica y sintetiza en forma de polvo. Todo esto se hace en un laboratorio cumpliendo con todos los requisitos que marca la ley en materia de manipulación de alimentos. Sin embargo el sabor cambia porque cada cerveza se elaborará con unos ingredientes distintos.

Por el momento, la única cerveza con la que cuentan es negra “con sabor a champagne”, según reza el anuncio de la compañía en su campaña de crowdfunding. “Tiene un sabor agrio porque los el ácido láctico le da ese toque, como el que tienen algunas cervezas belgas“, cuenta Mann. “La particularidad es que fermenta durante dos días echándole los polvos de ácido láctico, que es lo que le da ese sabor amargo tan especial, y luego ya tiene un proceso de fabricación normal”.

P: ¿Y cómo se le ocurrió la idea?

R: En el año 2012 leí una publicación científica sobre el tema del ácido láctico de la vagina, me pareció increíble que ninguna empresa estuviese comercializando productos con ese ingrediente y me puse manos a la obra en el proyecto con mis socios.