Con compañeros de curro tan majos no es de extrañar el absentismo laboral. Que mejor broma que restregar un Chile habanero en el papel higiénico del baño del trabajo.

 

Qué desgraciado hay que ser para frotar un chile habanero en el papel higiénico y en la tapa del baño del curro. Con compañeros de trabajo así, ¿quién demonios necesita enemigos?