Una madre de Wisconsin, Estados Unidos ha sido detenida después de amarrar a su hijo de nueve años al techo de su vehículo para que el menor sostuviera una piscina de plástico durante un trayecto en el coche, según ha informado Mirror.

“No tenía forma de atarla”, indicó la progenitora que pensó que lo mejor era ponerla arriba y ubicar a su hijo en el mismo sitio para que este pudiese agarrarla y que no se cayese cuando el coche estuviese en marcha.

La madre aseguró a la policía que a pesar de haber hecho tal acción, “no era gran cosa porque sólo estuvo allí unos 20 o 30 segundos”. Además, también indicó a los agentes que se había encargado de asegurar a su hijo amarrándolo al coche.

Por todo ello, ha sido acusada de imprudencia en segundo grado poniendo en peligro la seguridad de su hijo. Así, la mujer tendrá que comparecer el 14 de noviembre y, de ser declarada culpable, podría enfrentarse a una condena de 10 años de prisión y a una multa de 25.000 dólares.