La mantuvo encerrada con candado y aislada durante dos años.
Tenía que cocinar, limpiar y satisfacerlo sexualmente.
Alegó que las relaciones con niñas son habituales en su país.
La Audiencia de Barcelona ha condenado a diez años de prisión a un ciudadano boliviano que tenía sometida a una menor de 11 años a un régimen de esclavitud sexual y que pretendía ser absuelto alegando que las relaciones con niñas de esa edad son habituales en su país.
En su sentencia, rechaza los argumentos del acusado, Walter Flores, de 31 años, al considerar que “ningún ordenamiento jurídico puede amparar” su proceder con la menor, a la que mantuvo encerrada y aislada durante casi dos años.
El fallo fija también una indemnización de 30.000 euros para la víctima por la “desorientación vital” en que la sumió el procesado, para quien la menor, también boliviana, estaba obligada a cocinar y limpiar, además de satisfacerlo sexualmente.
Leer el resto de la noticia