Por muy alejado y poco poblado que esté el Valle de Mena, al norte de la provincia de Burgos en el linde con Vizcaya, era imposible que pasara inadvertido por más tiempo dos invernaderos de 50 metros de longitud por más de nueve de ancho ocupados por más de 1.200 plantas de marihuana plantadas en perfectas hileras y listas para la cosecha.Las instalaciones estaban perfectamente adaptadas al cultivo de la marihuana ya que contaban con sistema de riego por goteo, con varios depósitos de agua dotados de canalización de mangueras.
De hecho, algunas de las plantas tenían un gran porte según se aprecia en las imágenes, de más de tres metros de altura, por lo que su cosecha iba a ser inminente.
El Seprona acabó por detectar la singular plantación a principios del mes de agosto y decidió organizar una operación de vigilancia en torno a una finca de 14.000 metros cuadrados emplazada en un pueblo del Valle de Mena y aguardó pacientemente viendo crecer la hierba a que los autores de tan peculiar siembra acudieran a la cosecha…


Una mileurista a la que la burbuja inmobiliaria atrapó con dos hipotecas. “Yo esto no lo hago ni por vicio ni por capricho. Estoy pagando una deuda enorme. Lo que gano prosituyéndome va al banco”. Silvia, una enfermera catalana, se vio atrapada de lleno en la crisis inmobiliaria. Se embarcó en la compra de un piso en lo más alto de la burbuja del ladrillo pensando que podía pagarlo con la venta de su anterior apartamento. Pero la burbuja estalló y ella se vio en las zarpas de dos hipotecas.





